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¿Cómo afecta la luz azul de las pantallas a tu piel?

¿Cómo afecta la luz azul a nuestra piel?

¿Usas gafas para proteger tus ojos de los efectos de la luz azul? ¿Y tu piel? En la era pandémica, las pantallas se han convertido en aliadas a la hora de trabajar, socializar o en nuestro tiempo de ocio. Hoy queremos compartir contigo los efectos perjudiciales de la luz azul sobre la piel y su implicación en algunos problemas dermatológicos.

La luz azul de las pantallas está presente en nuestra rutina diaria. Las televisiones, ordenadores, móviles, tablets e, incluso, las luces LED emiten este tipo de luz. Según varios estudios pasamos de media unas 6 horas al día delante de las diferentes pantallas. Conocer algunos de los problemas que puede causar esta exposición prolongada de la piel a esta luz debería ser de nuestro interés.

¿Qué es exactamente la luz azul?

La luz azul es parte de la luz visible, la región del espectro electromagnético que nuestro ojo es capaz de percibir. La emiten fuentes naturales como el sol y, también, fuentes artificiales, como los dispositivos electrónicos. Esta luz visible está compuesta por rayos de diferentes colores y el azul conforma hasta un 40% de esta. Este tipo de luz es la que tiene la longitud de onda más corta, es decir, la que más energía tiene, funcionando como una pequeña radiación. Está demostrado que afecta a nuestros ojos provocando fatiga y estrés visual, además de que degenera la vista y puede desencadenar falta de sueño. Muchas persona utilizan un filtro anti luz azul en las gafas para protegerse de esta luz, pero… ¿sabías que la piel también se puede ver afectada por ella?

Luz azul y problemas para la piel

Es importante aclarar que la luz azul que procede del sol es mucho más energética que la de las pantallas y dispositivos. Aún así, la Dra. Marta Frieyro, Jefa del Servicio de Dermatología y Venereología del Hospital Quirónsalud Marbella, señala que cuantas más horas de exposición a la luz azul sumemos a nuestra piel, más se notarán sus efectos perjudiciales, por lo que, a parte de protegerla de la radiación del sol, también es importante hacerlo de la de las pantallas y dispositivos. Más, teniendo en cuenta todo el tiempo que pasamos frente a ellas. 

Entre los diversos problemas que puede causar la luz azul está la aparición prematura de signos del envejecimiento. Este espectro lumínico destruye el colágeno y la elastina que naturalmente produce nuestro cuerpo mediante el llamado estrés oxidativo, principal causante del envejecimiento de la piel. Esto sucede debido a la formación de radicales libres (moléculas inestables de oxígeno) que dañan la piel durante el proceso de absorción de la radiación azul. Para explicarlo de una forma más sencilla, podríamos decir que la luz azul penetra en la piel y provoca auténticos “agujeros” en el colágeno. Así, puede dañar su estructura de forma determinante, haciendo que pierda elasticidad, luminosidad y firmeza, influyendo directamente en un envejecimiento prematuro de nuestra piel. El dermatólogo Simon Zoakei, director de la clínica londinense Linia Skin, afirma que este problema se ve agravado por una exposición intensa y permanente, como la que hacemos casi todas en nuestro día a día. 

¿Sabías que la exposición prolongada a luz azul aumenta la sequedad de la piel al disminuir las acuaporinas (moléculas que se encargan de mantener la hidratación)? La luz azul también puede alterar la producción de melanocitos, encargados de la pigmentación de la piel, pudiendo provocar manchas en el rostro. Estas manchas son más duraderas que las que salen debido a la conocida luz ultravioleta.

Aún así, es importante destacar que el daño no es igual para todos los tipos de piel. En un estudio de 2010 publicado en The Journal of Investigative Dermatology, se demostró que la luz azul causa hiperpigmentación en las pieles de tono medio a oscuro, mientras que deja la tez más clara relativamente intacta. Por lo tanto, aquellas personas con un tono de piel más oscuro deben prestar una mayor atención a la protección frente a la luz azul de las pantallas. Además, las embarazadas y personas que se sometan a algún tipo de tratamiento cutáneo, también deben protegerse más de los efectos de este tipo de luz debido a la sensibilidad de su piel en ese momento.

Cómo evitar los daños de la luz azul

La intervención más sencilla es limitar la cantidad de luz azul que emiten tus dispositivos y el tiempo que te expones a ellos, pero esto no siempre nos va a ser posible por trabajo o, simplemente, por razones de ocio. Por lo tanto, necesitamos la ayuda de productos que protegen nuestra piel. Sin embargo, al tener una longitud de onda diferente a la luz ultravioleta, las cremas con factor de protección solar convencionales no sirven para esta tarea.

Debemos buscar otras opciones como protectores solares que contengan óxido de hierro, óxido de zinc o dióxido de titanio, los cuales son el estándar de referencia en la protección contra la luz azul. Si no tienes ninguno, aquí te dejamos unos cuantos productos que contienen alguno de estos ingredientes. 

Nuestra selección para proteger tu piel de la luz azul:

El Protector solar SPF30 British Summer Time Sensitive Sunscreen de Pai Skincare se utiliza como los de toda la vida, pero no lo es. Se puede aplicar en rostro y cuerpo y es para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles. Además de proteger de la luz azul de las pantallas, también lo hace de la radiación solar, por lo que puedes llevarlo tanto en casa como fuera. Con esta crema no tienes que preocuparte por ese acabado blanquecino que dejan otros filtros de protección solar debido a su textura ultraligera, acabado mate y textura no grasa.

Protector solar SPF30 British Summer Time Sensitive Sunscreen SPF 30

Si tienes la piel seca, te recomendamos el Protector solar SPF50 con ácido hialurónico y células madre vegetales de Mádara. Estos ingredientes hidratan intensamente tu piel sin necesidad de combinar este producto con otra crema (a no ser que tengas la piel muy seca). Si tu piel es mixta o grasa puedes probar con la Crema facial regenerante SPF30 Sun Guardian de Odacité, que, con su textura fluida, ayuda a conseguir un acabado mate en el rostro, pero a la vez no reseca gracias a su contenido hidratante en aloe vera y caléndula. Para complementar esta protección o si te quieres saltar algún paso en tu rutina de mañana, te aconsejamos la Base de maquillaje Super Serum Skin Tint SPF30 de Ilia Beauty, un producto que fusiona el cuidado, la protección solar y el color. Esta base de cobertura media suaviza finas líneas de expresión e imperfecciones, a la vez que protege tu rostro de los rayos UVA, UVB, UVC, la luz azul y los infrarrojos.

Super Serum Skin Tint SPF30

Si te parece extraño ponerte un protector solar para estar en casa o simplemente quieres sellar tu maquillaje, puedes utilizar el Spray facial protector de luz azul Blue Light Mist de Ilia Beauty, que hidrata, fija el maquillaje y funciona como protección convirtiéndose en un 3 en 1. Contiene antioxidantes que ayudan a controlar los radicales libres que genera la luz azul, siendo así un buen sustituto para los protectores minerales. Puedes tenerlo en tu escritorio para refrescar tu piel a medida que pasas las horas delante del ordenador.

Spray facial protector luz azul Blue Light Mist

Es difícil estar menos expuestas a las pantallas, pero siempre podemos protegernos con los productos adecuados y así evitar problemas derivados de todo el tiempo que dedicamos a nuestros dispositivos electrónicos.

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