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7 Consejos para cuidar tu piel en otoño

Cómo cuidar la piel en otoño

Cada septiembre llega el otoño y con él cambiamos nuestras rutinas y planes. Dejamos atrás la playa y el sol para retomar los horarios y la rutina. Continuamos luciendo el bronceado heredado de los meses que lo preceden pero ahora los cuidados y necesidades de la piel son otras. ¿Quieres saber más sobre cómo mimar tu piel después del verano? ¡Acompáñanos!

Las temperaturas comienzan a bajar, los días se han hecho más cortos y las precipitaciones nos acompañan anunciando una nueva estación: el otoño. Unos meses en los que no son raros los cambios continuos de tiempo y durante los cuales se nos presenta una gran oportunidad para calmar, regenerar y preparar la piel. Nuestro organismo necesita recuperarse de los excesos del verano. Durante las vacaciones la piel ha estado expuesta a los rayos solares, al agua del mar y piscinas y ahora necesita un extra que le ayude a fortalecerse de cara al invierno y sus condiciones climáticas. 

Una piel seca, descamada, irritada o enrojecida son algunos de los síntomas más acusados por los dermatólogos y demás expertos en el cuidado de la piel, pero también existen otros efectos y patologías más serias que empeoran con la llegada del frío como la acrocianosis, livedo, rosácea y urticaria, sobre los que debemos prestar atención y ser conscientes en busca de tratamiento. Debido a esto, el primer consejo que te podemos transmitir es que si notas cambios importantes en tu piel tras la llegada del otoño, la mejor opción es consultar a tu médico ya que será quien pueda valorar y ofrecer las soluciones especializadas que más se adapten a tu consulta. 

En cambio, si no has percibido síntomas o evidencias como las que hemos nombrado antes pero quieres cuidar tu piel igualmente, te sugerimos los siguientes hábitos y rutinas básicas para que las incorpores en tu día a día y consigas la mejor versión de tu piel:

  • Hidrata tu piel de manera exhaustiva: durante el verano nuestra piel ha estado sometida a al sol y otros excesos propios de estos meses que, junto a las variaciones de temperatura tras el cambio de estación, afectan a la capa hidrolipídica de la piel mermando nuestras defensas e incrementando la deshidratación. Por ello es muy importante el consumo de agua y el cuidado de la piel con productos cosméticos que ayuden a nuestra piel a mantenerse sana y radiante. Son muy recomendables las cremas con principios activos renovadores como el ácido retinoico, ácido hialurónico, antioxidantes como la vitamina C o ingredientes nutritivos como el aceite de oliva y la vitamina E que limpian e hidratan la piel. ¡No olvides hidratar tu cuerpo antes de salir de casa y antes de acostarte, así mantendrás equilibrados los niveles de agua y mejorarás la elasticidad del órgano más grande de tu cuerpo!
  • Exfolia tu cuerpo con regularidad: si buscas una piel sana y cuidada es muy importante remover la acumulación de células muertas. Además, si tu piel está deshidratada por culpa de agentes externos como el clima, este consejo es clave. Puedes incorporar la exfoliación a tu rutina mientras te duchas y realizarla una vez a la semana. Eso sí, lo mejor es que te decantes por un exfoliante suave con textura cremosa que trate tu piel sin dañarla.
  • Utiliza un gel de ducha adaptado a tu piel: aunque no quieras abandonar ese producto que tanto adoras, es posible que tu piel necesite un artículo de higiene personal especial  acorde a sus nuevas necesidades. Puedes optar por un gel o leche limpiadora nutritiva y reconfortante que equilibre el pH natural de tu piel. 
  • Continúa utilizando tu protector solar habitual: una falsa creencia nos hace pensar que el protector solar tan solo es necesario durante el verano o aquellos momentos de mayor exposición al sol. ¡No te confundas! Aunque hayas dejado de ir a la playa o piscina, aplica sobre tu piel una loción solar que proteja tu rostro de futuras manchas o problemas provocados por el sol. Incluso en otoño, durante sus días nublados, utiliza productos con un SPF alto como barrera. 
  • Apuesta por una alimentación variada: para lucir una piel radiante durante todo el año, es determinante cuidarnos también por dentro. Incluye en tu dieta frutas y verduras, frutos secos, legumbres, pescados y carnes blancas. Durante el otoño podrás encontrar diversos alimentos que te aportarán proteínas, vitaminas, minerales y la energía necesaria para afrontar los retos de cada día. Setas y champiñones, calabaza, berenjena, espinacas, coliflor, higos, granadas, peras, avellanas, castañas y carnes magras como el pollo o el pavo, son algunos alimentos de temporada perfectos para conseguir una dieta saludable. 
  • Anímate a practicar deporte: mantenernos activas es una de las claves para que nuestro cuerpo se mantenga sano y funcione de manera correcta. Además de reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, practicar actividades deportivas mejorará tu estado de ánimo ayudando a liberar tensiones y provocando una sensación de relajación. Fortalecerás tu cuerpo mientras te diviertes y desconectas de tu rutina otoñal. Establécelo como un elemento más de tu rutina y notarás que tu piel también te lo agradece. 
  • Descansa: en esta época del año, nuestras horas de sueño se han visto trastocadas por los planes estivales, y en la vuelta a la normalidad tu piel se puede volver un lienzo sobre el que las consecuencias de un mal descanso, ojeras, arrugas y signos de envejecimiento prematuro, podrían aparecer. Frente a esto, procura dormir las horas suficientes, un mínimo de 7 al día, para que tu cuerpo pueda activar los procesos de renovación celular tan necesarios en la búsqueda de una piel cuidada y joven. 

Ahora que ya conoces algunos de nuestros trucos, no esperes más para ponerlos en práctica y sentir como tu piel mejora cada día. Nutre, protege y mima tu mayor tesoro apostando por una rutina básica pero efectiva. Sea otoño, invierno, primavera o verano, ¡presume de piel!

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